Los profesionales sin titulación previa acreditativa que se quieran dedicar a los primeros auxilios y al socorrismo, pueden acreditar sus conocimientos obteniendo la titulación de Atención Sanitaria...
¡Con solo 4 pistas!
Conocer las principales técnicas y procedimientos de primeros auxilios no implica una preparación profesional pero puede contribuir de forma crítica a salvar vidas en determinadas situaciones, cuando minuto puede resultar decisivo.
Algunas de las situaciones de emergencia y accidentes más frecuentes en la vida cotidiana, y ante los cuales resulta muy útil conocer cómo ofrecer primeros auxilios, son las caídas y golpes, ahogamientos e ingestión de objetos extraños, choques, heridas, o envenenamiento. Ante estas situaciones, es de gran utilidad tener los conocimientos básicos sobre cómo actuar para evitar el empeoramiento de las lesiones, contener las hemorragias, mantener a los lesionados en las posturas correctas, ofrecer respiración asistida, etcétera.
La persona que se encuentra capacitada para ofrecer primeros auxilios no es, necesariamente, un profesional en las técnicas y procedimientos del socorrismo. Sin embargo, debe tener un mínimo de habilidades que le permitan evaluar, con agilidad, tanto la situación y el área en general como al paciente en particular (en especial sus signos vitales y estado de consciencia), ofrecer la primera asistencia y avisar a los servicios de emergencia profesionales.
Una de las cuestiones más importantes ante una situación que requiera ofrecer primeros auxilios es combinar una respuesta rápida y adecuada con el mantenimiento de la calma, para evitar así posibles actuaciones incorrectas que pueden empeorar las condiciones del herido en lugar de ayudarle. Sobre todo, este actuar sin precipitaciones es importante puesto que en la mayoría de los casos se suele ofrecer primeros auxilios a personas conocidas e incluso familiares cercanos.