La Formación Profesional de grado superior puede ser un puente para facilitar los estudios universitarios, y también puede ser un puente para la rápida inserción de los titulados universitarios....
¡Con solo 4 pistas!
La formación universitaria y la formación profesional son las dos vías hacia el mercado laboral. La formación universitaria es sobre todo teórica y prepara para un amplio rango de profesiones. En cambio, la formación profesional se centra en los conocimientos prácticos y prepara para el desempeño de una profesión concreta.
Un profesor de formación profesional es un especialista técnico que domina una cierta materia y que la plantea a sus alumnos desde el punto de vista de lo que las empresas les van a pedir que hagan cuando sean contratados. La formación profesional es una educación adaptada a las oportunidades laborales, que introduce nuevos títulos y elimina otros en función de las exigencias del mercado laboral.
Las materias en las que puede estar especializado un profesor de formación profesional son muy variadas. Existen formadores en administración y gestión, en disciplinas tecnológicas (como informática o electricidad), en servicios a la comunidad o en artes gráficas. El abanico de especialidades varía en cada país, ciudad y momento.
Un formador profesional trabaja en los centros educativos de FP a los que acuden mayores de 16 años tras completar la educación obligatoria. Además de con alumnos que estudian para acceder por primera vez al mercado laboral, el formador puede trabajar también con desempleados o con trabajadores que necesitan adquirir más conocimientos en algún procedimiento concreto.
Estos profesionales cuentan cada vez con más oportunidades, ya que actualmente se considera que en el mercado existe un exceso de universitarios y una escasez de profesionales técnicos.