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La radiología dental es una especialidad de la odontología que consiste en la captura de imágenes del área bucal por medio de diferentes fuentes de radiación, como los rayos X —en las radiografías y las tomografías informatizadas, o campos electromagnéticos —en los estudios de resonancia magnética.
Desde finales del siglo XIX, poco después de que se anunció el descubrimiento de los rayos X, se comenzaron a realizar experimentos de diferentes tomas, buscando que hubiera una claridad suficiente en la imagen para poder hacer interpretaciones con valor clínico. Desde principios del siglo XX se realizan estudios radiográficos bucales, como auxiliares para el diagnóstico. Con el perfeccionamiento de la tecnología, el uso de las placas radiográficas se ha convertido en un recurso indispensable para la práctica odontológica.
Existen dos tipos de radiografías bucales, las intrabucales y las extrabucales. La diferencia depende del lugar donde se pone la placa sensible o el sensor de radiación (si la imagen se está captando para verla en un ordenador). En las radiografías intrabucales, la placa sensible o el sensor se ubican dentro de la boca, y se emiten los rayos X perpendiculares a la ubicación de ésta. En las radiografías extrabucales, la placa o el sensor se colocan por fuera de la boca; la forma más común de esta modalidad es colocando la placa frente a la boca y radiando desde la nuca.
En la actualidad, con la evolución de la tecnología en el uso de rayos X y con la aparición de nuevas tecnologías, hay la posibilidad de tomar placas en tercera dimensión y con gran claridad. Sin embargo, por muy buena que sea la toma radiológica, es necesaria una gran pericia por parte del odontólogo para la interpretación de las imágenes.
En este sentido, la formación correcta, a través de estudios de especialización en radiología dental, es indispensable para todos los odontólogos y, por supuesto, para todos los aspirantes a esta profesión. La habilidad que el profesional desarrolle en el manejo de esta excelente herramienta de diagnóstico, le ayudará notablemente en su trabajo, ya que puede identificar cualquier acontecimiento anómalo dentro de la boca.
Para tomar una placa de rayos X es necesario remover cualquier prótesis que no sea fija, sobre todo si tiene partes metálicas.