Sector sanitario El sector sanitario es el ámbito por excelencia donde múltiples los profesionales trabajan a diario con estas técnicas, hablamos de: Enfermeros y médicos de urgencia Personal...
¡Con solo 4 pistas!
El SVB puede ser aplicado por personal médico capacitado, técnicos de emergencias médicas e incluso por personas no profesionales de la salud que hayan sido formadas en este tipo de actividad. El soporte no incluye la utilización de fármacos o maniobras invasivas. Se trata de un procedimiento que muchos otros profesionales (profesores, empleados de guarderías, personal de seguridad o aerolíneas) deberían aprender.
Dentro de la cadena de supervivencia (conjunto de circunstancias positivas que aumentan la probabilidad de sobrevivir a una situación de emergencia), el soporte vital básico se encarga de los primeros eslabones: la identificación a tiempo de un trastorno que ponga en peligro la vida del paciente, la aplicación temprana y adecuada del SVB, la desfibrilación temprana o precoz y el inicio adecuado y rápido de las técnicas del soporte.
Los pasos a seguir para la correcta aplicación de un soporte vital, son los siguientes:
Se debe escoger una zona segura para maniobrar los primeros auxilios. La conciencia se evalúa en función de si el afectado responde o no a preguntas formuladas. Si no reaccionan sus estímulos, se valora su respiración, tratando de identificar algún sonido en su pecho, observando los movimientos de su tórax o intentando sentir el aire saliendo de su boca. Por último se valora su circulación en función del pulso que se perciba y, si no existe, se procede a la resucitación cardiopulmonar.