Llegó la hora del masaje... Nos hemos despojado de las tensiones acumuladas durante el día, estamos relajados y dispuestos a compartir este momento de intimidad y placer con nuestro hijo. Tenemos cuanto nos hace falta al alcance de la mano y a él no se le ha escapado un detalle del ritual de preparación que repetimos cada vez. Ahora, cuando ve cómo disponemos la toalla, preparamos el frasco de aceite y le invitamos con palabras cariñosas a ponerse en nuestras manos..., ya sabe lo que le aguarda y se muestra sonriente y plácido. ¿Quieres conocer algunos movimientos de masaje para relajar ese pequeño cuerpo que crece y se desarrolla día a día?
Cuando le hagamos un masaje a nuestro hijo, deberemos estar relajados y cuidaremos de tener todo lo necesario al alcance de la mano antes de empezar. Le hablaremos o le cantaremos de forma dulce, realizaremos movimientos suaves pero firmes, y estaremos atentos a su respuesta para percibir cualquier molestia que pueda causarle nuestra inexperiencia.
La técnica del masaje consiste en unos movimientos concretos que se ejercen sobre las distintas partes de su cuerpo en el siguiente orden:
Piernas y pies
Vientre
Pecho
Brazos y manos
Cara
Espalda
Es importante que cuidemos de no dar por terminado el masaje de una forma brusca. Antes de pasar a otra actividad, tomaremos al niño en brazos y le hablaremos sobre la grata experiencia que acabamos de vivir conjuntamente.
Fuente: Escuela de Padres Solohijos