¡Qué bien! Ahora que ya camino como si lo hubiera hecho toda mi vida y hablo todo lo que puedo y mucho más... ¡puedo jugar a tantas cosas! Pero mis juguetes se me están quedando "pequeños". Ahora quiero pinturas de colores, casas de muñecas, un triciclo, un juego de construcción para hacer una granja y poner dentro a todos mis animales, ¿y qué más...? ¡Ah! ¡Y muchos disfraces!
La habilidad para pensar, el lenguaje y el mayor dominio de su cuerpo hacen que los juegos que hasta ahora le entretenían se le queden un poco pequeños. A partir de los dos años nuestro hijo necesita nuevas experiencias, personas y objetos que alimenten su imaginación, y seguramente le gustará participar cada vez más en el mundo de los adultos.
Juguetes para 2-3 años
Juguetes de arrastre, pelotas, balancines, caballos de cartón, piezas grandes de espuma, tubos y estructuras de tela, etc.
Juguetes que le permiten identificar colores, formas y tamaños, y con los que pueda montar y desmontar: los juegos con bloques de madera o de plástico que le permitan construir libremente.
Juguetes flotantes para jugar en la bañera.
Cuentos.
Juguetes para 3-4 años
A esta edad, nuestro hijo quiere juguetes que le permitan:
Correr, saltar, columpiarse, bajar por el tobogán, hacer carreras, jugar a la pelota, caminar por un bordillo bajo, subir y bajar escaleras.
Desplazarse: bicicleta, triciclo, patines, etc.
Construir y organizar el espacio que está construyendo: casas de muñecas, pistas de trenes, carreteras con coches, castillos, etc.
Imitar la realidad: disfraces, utensilios domésticos de verdad o de juguete, muñecas, peluches, coches, casitas, etc.
Desarrollar la
psicomotricidad fina: pasar páginas, rasgar, recortar y doblar papel, enroscar, enrollar, amasar, etc.
La creatividad infantil
A esta edad se inicia en el dibujo y hacia los 4 años sus dibujos empiezan a ser reconocibles. Facilítale pinturas, colores, papel, cuentos para colorear, una pizarra con tizas de colores, así como plastelina, barro, etc.
La escritura es otra forma de representación gráfica que adquirirá más adelante. No obstante, puede iniciarse en la representación de alguna letra y aprender a reconocer su nombre.
Juego simbólico
Jugar a que ellos mismos o los juguetes y objetos que escogen son una cosa distinta de lo que son en relaidad. A partir de la invención, pero basándose en la realidad que conocen, iniciarán un juego de roles parecido a una representación teatral. Facilítale muñecos, casitas donde puedan entrar, garajes con coches, disfraces, cocinitas, cochecitos y todos los objetos cotidianos que se nos ocurran: de limpieza, higiene, bricolaje, jardineríaý
El juego "de violencia"
Debemos diferenciar el juego "de violencia" del juego violento. Debemos explicarle a nuestro hijo la diferencia entre la realidad y la ficción y entre aquellos comportamientos que consideramos correctos de los que no.
El "sexo" de los juguetes
Los padres no debemos diferenciar entre juguetes para niños y para niñas. A veces pensamos que la orientación sexual de nuestros hijos se puede ver influenciada por el tipo de juguetes que utilizan, pero esto no es cierto. No estamos inculcando orientación sexual, estamos educando a seres humanos, cuanto más completos, mejor preparados y más abiertos mejor.