Tu hijo ha llegado a casa indignado. El profesor de lengua y
literatura les ha dicho que para el mes que viene tienen que leer "El Lazarillo de Tormes". El chico protesta, dice que será un tostón, que no sabe por qué tiene que leer esas antiguallas, que el hecho de que le obliguen ya le predispone en contra... Tú no sabes cómo convencerle de que la lectura de los libros obligatorios puede ser beneficiosa para él y lo que es más, muy interesante.
La obligación de leer libros "difíciles" en la escuela resulta muy impopular entre los chicos, que prefieren elegir libremente sus lecturas. Los padres han de entender que esta libertad se ve enriquecida por el esfuerzo que supone la lectura de libros clásicos. Los chicos adquirirán capacidad de juicio crítico, un mayor nivel de exigencia, toda vez que otorgan valor al esfuerzo y a la disciplina.