En ocasiones, los resultados escolares de nuestro hijo son pobres para el esfuerzo que realiza. Los profesores aseguran que no trabaja, que se distrae mucho en clase. Pero en casa comprobáis que el chico es inteligente y creativo, y que se esfuerza a la hora de estudiar. Sin embargo, sus calificaciones reflejan una serie de dificultades incomprensibles: todo lo relacionado con el aprendizaje de la lecto-escritura se le hace una montaña. Tu hijo podría ser disléxico.
Durante mucho tiempo se ha utilizado el término dislexia para designar los diferentes problemas de aprendizaje. También se ha definido como una dificultad para aprender a leer y escribir, aunque esta dificultad es sólo un aspecto de la dislexia. Actualmente se cree que esta disfunción es, más bien, una particular manera de percibir el mundo, una forma diferente de interpretar ciertos símbolos o palabras.
Muchas personas tienden a procesar la información de una forma visual o imaginativa. Algunas de estas personas, cuando se enfrentan a la etapa de aprendizaje de su vida, encuentran problemas derivados de esta forma de entender su entorno: padecen frecuentes distracciones y equivocaciones involuntarias cuando la
enseñanza se les presenta a través del rígido mundo de los símbolos.
Los síntomas más aparentes de la dislexia aparecen en la lectura y en la escritura. En la escritura podemos ver desde una caligrafía inconsistente y irregular, o excesivas faltas de ortografía, hasta inversiones de letras o fragmentaciones indebidas. No comprender lo que leen provoca en los disléxicos distracción, falta de esfuerzo, hiperactividad, bajo rendimiento académico o baja
autoestima. Pero la dislexia también tiene aspectos positivos:
El pensamiento en imágenes de un disléxico, como dice Ron Davis en su libro El Don de la dislexia es de 400 a 2000 veces más rápido que el pensamiento verbal.
Una persona con pensamiento visual será capaz de dominar muchas habilidades, más rápidamente de lo que pudiera comprender o entender otra persona con pensamiento verbal, cuando el aprendizaje es presentado de forma experimental.
Pueden ser mucho más intuitivos que otras personas, debido a que la rapidez de sus imágenes mentales hace que no sean conscientes de todo el proceso mental que elaboran, pero en cambio, saben la respuesta o resultado del proceso.
Son más curiosos que la mayoría de las personas debido a que su pensamiento usa todos los sentidos para conocer su entorno y va mucho más rápido que el pensamiento de otras personas.
El cambio de mentalidad por parte de profesionales y padres es un primer paso para entender a nuestros hijos con dislexia pero, mientras tanto, ellos necesitan ayuda urgente. En este caso la ayuda consiste en enseñar ciertas herramientas de autocontrol y una metodología complementaria de aprendizaje. Entonces estará en condiciones de aprender dentro del sistema pedagógico verbal.