Equivocadamente se dice que la sensación es una misteriosa cualidad intangible con la cual nacemos. Esta afirmación es un error y por lo tanto una falacia.
La sensación, en golf, es tener la habilidad de saber lo que se debe hacer con el palo por lo que transmiten las manos al resto del cuerpo y la mente, siendo éstas, el conducto entre la información que leen los ojos y el tiro que la mente le dice al cuerpo que ejecute.
No es un regalo de Dios para algunos elegidos. Todos nacemos con el don de la sensación; hay los que tienen mucha; otros, poca y algunos la tienen dormida.
Fuente: http://basegolf.com