Muchas veces se piensa que la dificultad para hablar o para aprender a leer que presentan algunos niños se debe, simplemente, a que han sido demasiado mimados. Sin embargo, tras una situación como esa puede esconderse un problema mucho más serio. Las exigencias de la vida de hoy requieren de las personas habilidades cognitivas y sociales que respondan a las expectativas tanto del medio familiar, como escolar y laboral. Si bien la mayoría de las personas tienen las potencialidades para satisfacer estos requerimientos, no siempre éstas se manifiestan en forma espontánea y menos aún afloran en forma organizada y adecuada en situaciones problemáticas. Los factores que entorpecen esta respuesta pueden ser generalizados como problemas del lenguaje. Uno de ellos es la
dislexia ¿En qué consiste este trastorno? El proceso del lenguaje La familia de la dislexia Más vale prevenir que lamentar