- En la histeria, analizable e interpretable, lo simbólico invade al cuerpo imaginario, y la lesión orgánica responde a una frase reprimida, síntoma del que gozan el neurótico y quienes él sostiene. El síntoma interroga a un sujeto capaz de transferencia.
En el fenómeno psicosomático, un lugar mudo, entregado al goce del Otro se sustrae a todo anudamiento significante. La lesión no se significa. La transferencia aparece como vaciada, reclamando otro recurso que la interpretación simbólica.
En la hipocondría se habla de los órganos como intento de mantenerse en la esfera del órgano de la palabra. Interrogar a lo real del órgano desvía el lugar de la pregunta donde habrá muchas palabras para decir poco o nada del deseo.