- Estaba en la búsqueda de alguna
lectura ligera que ayudara a relajarme después de un día atareado, cuando me topé con "El Hombre Que Calculaba".
Como otras tantas veces desde mi adolescencia, lo tomé para releer cualquier parte; ya que esa pequeña obra posee la virtud de que cada capítulo, a partir del tercero, es un
relato completo que deja una
enseñanza de matemática, de lógica, de sabiduría, de moral, de religiosidad y de bondad. El protagonista -Beremiz Samir - es un joven calculista persa que reúne y practica todas esas condiciones juntas; que no deja de maravillarnos por la ingeniosa manera de resolver los problemas de lógica y de matemática a que es sometido tantas veces.
Leí el penúltimo capítulo, referente al problema de los ojos negros y los ojos azules; que paso a relatar...