Cada día son más frecuentes las mujeres que solicitan una asistencia a su parto lo más natural posible. Se está volviendo a querer dar a luz en los domicilios, y si ello no es posible, en Hospitales donde se reproduzca el ambiente de una casa, con la presencia de los familiares más allegados. Solicitan que los profesionales, médicos y
matronas, se inmiscuyan lo menos posible durante las horas que duren la dilatación del cuello uterino y la expulsión de su hijo. Rechazan la monitorización fetal continua y la episiotomía sistemática entre otras muchas cosas. Asimismo quieren, con frecuencia parir fuera de la cama, adoptando posturas que les parece a ellas, que facilitarán los esfuerzos postreros del parto. Por último, quieren evitar la anestesia siempre que esto sea posible.
Nosotros hemos observado la ignorancia que existe sobre estas cuestiones, tanto entre las gestantes como entre los profesionales sanitarios, que desconocen hasta qué punto puede conjugarse la tradicional asistencia que conlleva mínimos riesgos para la madre y para el feto, con la actual tendencia social. Para estudiar esta posible asociación, satisfaciendo así a la sociedad, hemos creado un comité de obstetras y neonatólogos que han discutido ampliamente las ventajas e inconvenientes que conlleva el parto natural. Asimismo en qué condiciones puede ser aceptado, y en qué momentos debe ser abandonado para asegurar unos resultados favorables.
Con estas premisas hemos creído que sería de gran utilidad exponer en el curso dirigido a estudiantes de
Medicina, ATS y de matronas, nuestra experiencia y nuestros protocolos. Y para transmitir nuestras conclusiones contamos con obstetras, neonatólogos y matronas, todos ellos del ámbito universitario y perteneciente a grandes hospitales de Madrid, en especial del Gregorio Marañón.