Millones de hosts se encuentran conectados a Internet. ¿Cómo se consigue mantener la pista de todos ellos cuando pertenecen a tantos países,
redes y grupos administrativos distintos?
Dos piezas básicas de infraestructura mantienen todo eso junto: el sistema de nombres de dominio (DNS, del
inglés Domain Name System), cuya función es saber quién es cada host, y el sistema de enrutado de Internet, que se encarga de conocer cómo están conectados. Este artículo hace referencia a la porción que supone el DNS en ese sistema.
Fuente: http://linuxsilo.
net