La actitud de alerta frente a determinadas situaciones de la vida es un arma de doble filo, que puede tanto salvarnos como enfermarnos. Si la tensión se adueña de su cuerpo, puede internarse en un camino sin retorno. Aprender a controlar el stress parece ser hoy un desafío cotidiano para personas de todo sexo, ocupación y estrato social.
Fuente: http://www.buenasalud.com