Las políticas de Bienestar Social son uno de los pilares básicos de las acciones de las administraciones públicas para desarrollar y consolidar los derechos de la ciudadanía. Estas políticas basan sus principios de actuación en el modelo social en el que se fundamenta la concepción del estado de bienestar.
El modelo de estado de bienestar se basa en una sociedad libre, justa y solidaria basada en el principio de igualdad para todas las personas, con una serie de derechos universales.
El Estado de Bienestar es hoy el elemento inexcusable para consolidar una
convivencia plural y democrática, estable y segura para sus miembros. Por ello la defensa del modelo de convivencia, con la evolución necesaria en las formas de organización del Estado y de la sociedad, pero perviviendo sus elementos esenciales, es objetivo político fundamental.
El desarrollo de este modelo social exige en el tiempo presente y fruto de la realidad a la que ha hecho referencia, introducir un elemento más en lo que son principios esenciales de su identidad, el principio de la capacidad de una sociedad de admitir la controversia, la pluralidad, la diferencia. Generando unas
redes de comunicación, de participación y de solidaridad que se expresen a través del propio tejido social como si de una red capilar se tratara.
Para que este elemento tenga fuerza, es preciso reafirmar los valores democráticos permanentemente en nuestra sociedad. Exige darle
seguridad y estabilidad, para lo cual es ineludible que los sistemas de protección social permanezcan y den cobertura a las personas frente a los riesgos de exclusión y las incertidumbres económicas y sociales.
Desde esta perspectiva asumir el modelo del Estado de Bienestar va más allá de una mera posición política. No hacerlo pone en cuestión el propio futuro de la sociedad por su relación con dos elementos esenciales del modelo de convivencia: la estabilidad social y la práctica democrática.
Pero defender un esquema convivencial como el señalado, basado en la
seguridad de la ciudadanía y en la dignidad de la persona, es decir, en valores de solidaridad, de justicia y de integración social, exige en el tiempo presente, cuestionar las actuales relaciones individuo-Estado, considerar las condiciones sociales que hicieron posible el modelo del Bienestar y establecer las adaptaciones necesarias a nuestras circunstancias actuales. Se trata de articular nuevas expresiones sociales de promoción y protección social, que garanticen el futuro del modelo de sociedad que pretendemos, darle valor a lo que se han dado en llamar los derechos sociales de tercera generación.
Una de las cuestiones fundamentales que debemos plantearnos es la
colaboración entre administraciones y la cooperación con el tejido asociativo. Creemos que el principio de subsidiariedad, si alcanza algún sentido, es en lo relacionado con las políticas de proximidad, en lo relacionado con las políticas dirigidas a las personas.
Las políticas de Bienestar tienen su mayor reto en el afrontamiento de las
necesidades derivadas del envejecimiento de la población y de la atención a la dependencia y el consiguiente objetivo de alcanzar la autonomía personal.
Las políticas de atención a personas mayores y la consolidación de los llamados derechos sociales de tercera generación para este colectivo han de reforzarse y reformularse en los próximos años.
Por ello la celebración de este foro, ya clásico entre los cursos de verano de nuestro país, y que viene a plantear muchos de los temas a abordar en los próximos años en el contexto de la política social.
En la Escuela se desarrollarán las siguientes actividades:
- Conferencias
- Mesas redondas
-Talleres
- Comunicaciones y paneles
- Café con...
- Presentación de libros e investigaciones
- Actividades culturales, de ocio y tiempo libre
Los asistentes podrán realizar dos talleres prácticos de 6 horas de duración cada uno
de ellos. Se podrán elegir por orden de prioridad 6 de ellos en la hoja de inscripción, y
los dos talleres serán asignados en función de dicha priorización, el orden de llegada de
la inscripción, el número de solicitantes de cada taller, y la distribución final de días de
desarrollo de los mismos (la mitad de los talleres se realizarán lunes y martes, y la otra
mitad miércoles y jueves).