La estabilización tartárica es
un tratamiento de preparación
de los vinos antes de su embotellado
que se aplica de forma
generalizada. Existen varias modalidades
de este tratamiento [1
y 8]. La más utilizada consiste en
la refrigeración del vino a una
temperatura próxima a su punto
de congelación y el almacenamiento
en depósitos termostatizados
durante un período próximo
a una semana. Este tratamiento
tiene unos costes elevados
en conceptos como mano
de obra y energía. En algunas
empresas estos costes llega a ser
del orden del 50% del total de
los costes de preparación antes
del embotellado.
Fuente: http://www.alcion.es