Desde nuestro punto de vista se puede hablar de un significativo fracaso de la Revolución Verde en lo que se refiere al proceso de intensificación, especialización e industrialización de la
agricultura gallega. La justificación de este fracaso es triple: en términos económicos, la productividad y la renta agraria se han comportado de forma errática sin alcanzar resultados meritorios; en términos sociales, ha sido imposible fijar población en el ámbito rural ligada a actividades económicas rurales durante las últimas décadas; en términos ambientales, la conservación del medio ambiente nunca formó parte de los objetivos de esta Revolución.
Es por todo ello que en Galicia, como en muchas otras partes del mundo, asistimos a la quiebra técnica y económica del modelo agrario industrializador derivado de la Revolución Verde. De esta situación se deriva la necesidad de repensar el tipo de estructuración de los sistemas agroalimentarios.
Fuente: http://www.infoagro.com