Actualmente las pymes son conscientes de que deben modernizarse e introducir las nuevas tecnologías en su operativa si no quieren quedarse rezagadas. La mayoría ha iniciado el proceso de digitalización y muchas de ellas afirman que el negocio electrónico ya forma parte de su actividad cotidiana.
Sin embargo, la introducción de las TIC conlleva una serie de desafíos que las pymes deberían superar para seguir siendo competitivas en el futuro. Las pymes se enfrentan a los costes de introducción y mantenimiento de las TIC, los cuales resultan proporcionalmente mucho más elevados para una pyme que para una gran empresa.
Por otra parte, deben modernizar los procesos empresariales y mejorar la gestión del negocio electrónico: no se trata tanto de potenciar el volumen de compras y ventas como de conseguir que su gestión sea lo más eficiente posible.
Otro de los obstáculos con que se encuentran las pymes es que les resulta extremadamente difícil encontrar expertos en TIC porque existe una falta de formación a distintos niveles. Por todo ello es de vital importancia que las pymes estén en contacto para compartir experiencias y aprender a distingir entre buenas y malas prácticas.
Los gobiernos de los países y regiones europeos pueden ayudar a las pymes de distintos modos. En primer lugar, coordinando acciones comunes puesto que todos están trabajando en este tema; en segundo lugar, impulsando la cooperación y el trabajo en red entre pymes, y, finalmente, fomentando la formación profesional y la armonización de procesos.
Fuente: http://www.uoc.edu