Feng Shui significa "vientos suaves sobre aguas calmas". Originario de China, el feng shui analiza el diálogo que establecemos cada día con el entorno: nuestra casa, nuestra ciudad, el lugar en el que trabajamos. La premisa básica es que, si establecemos una relación armónica y cooperativa con nuestro entorno, aumentamos nuestras posibilidades de tener éxito en todas las áreas de nuestra vida: salud, relaciones, prosperidad. El feng shui tiene sus raíces en la filosofía taoísta, que aparece unos 600 años AC, aunque toma su forma actual aproximadamente en la Edad Media (900-1200 DC). En su largo camino el feng shui incorporó también la influencia del budismo. Es así como hoy no existe un único feng shui, sino que hay al menos tres escuelas o corrientes diferentes.