Principios filosóficos que sustenta el cristianismo. Ciencia. El universo. El hombre. Dios: existencia y naturaleza de Dios; operaciones divinas; intelección y voluntad divinas; omnipotencia y providencia divinas.
Adelantándose al tiempo, Tomás de Aquino llamó "pecado" a la tendencia de uniformar el método y contenido de todas las ciencias. Hoy podríamos decir con Fulton Sheen que es la "Falacia del Método Uniforme de la Ciencia" que quiere ser la medida, guía, intérprete e inspiración de todas las ciencias.
La
historia de la
filosofía atestigua que nuestra generación no es la primera en construir una
metafísica y una
religión sobre los datos de una ciencia, con exclusión de todo otro fundamento posible. Cada generación parece tener su propia ciencia, que es suprema en ese momento.
Augusto Comte 1798-1857 dio al mundo el método sociológico, genuinamente científico mientras se limitaba a la sociedad. Pero los líricos de la ciencia no aceptaban la idea de mantenerlo restringido a su objeto material; lo extendieron más allá de sus límites naturales y aplicaron el método sociológico a la religión y a Dios. Resultado de ello, es la actual interpretación sociológica de Dios como "sociedad divinizada".
Otra generación contempló la popularidad de la biología, llevada a nuevas alturas por Carlos Roberto Darwin 1809-1882, y de sus nuevas revelaciones del desarrollo del mundo orgánico. La biología es una ciencia perfectamente legítima y necesaria mientras es biología y se limita al estudio de los seres vivos; pero Darwin y todos los otros biólogos no pudieron sofrenar a los líricos. Pronto la biología fue aplicada no sólo a la filosofía (Herbert Spencer, 1820-1903 sino hasta a Dios mismo, "el Dios de la evolución" con Sir Henry Jones....