El fin de la
calefacción no debería ser solamente el obtener una temperatura determinada, sino el de crear un clima de bienestar. Las condiciones ideales se dan al comenzar el verano. La temperatura del aire y la de la superficie cercana de una habitación no presentan más que unas pequeñas diferencias térmicas. Las temperaturas son horizonatalmente y verticalmente iguales.
Fuente: http://www.ceca.as