La estructura financiera de las Administraciones Públicas es sustancialmente distinta a la de las empresas, sobre todo en lo que se refiere a los fondos propios, que no representan sino la diferencia entre su activo real y pasivo exigible.
El Plan General de
Contabilidad Pública prevé contabilizar el endeudamiento y los intereses que genera de forma similar a las empresas, debido a que apenas presenta diferencias de naturaleza económica o financiera.
Sin embargo, algunas operaciones como las diferencias de cambio en moneda extranjera se tratan de forma distinta a la prevista para las empresas, y más acorde con los planteamientos del IASC y de los países más avanzados.
En esta lección también se aborda operaciones específicas de las Administraciones Públicas como las deudas asumidas por otros entes u operaciones de
tesorería que se imputan a presupuesto por su variación.