Presentación
Cada vez más, las empresas se encuentran
ante la necesidad de llevar a cabo proyectos del ámbito tecnológico para
diferenciarse de la competencia o para asegurar su supervivencia en un
mercado tan competitivo. Esto supone conocer las etapas o ciclo de vida de
un proyecto informático, y saber aplicar, en todo momento, algunas de las
metodologías que existen en el mercado para definir y construir de forma
adecuada proyectos del sector tecnológico.
En el sector de las
TIC, hay muchos profesionales que en su día a día deben gestionar
proyectos y necesitan disponer de las herramientas para que su resultado
sea el esperado por las empresas. En la actualidad, todas las
Pymes y
grandes compañías realizan proyectos de ámbito informático en sus
organizaciones. Estos van desde la implantación de un ERP (como
SAP,
Navision, SAGE, etc.) o de un
CRM (Siebel, SAP, Navision), hasta poner en
marcha intranets para mejorar la relación con clientes, proveedores,
empleados o con la Administración. Y, a menudo, no tienen suficiente
conocimiento de las herramientas y metodologías más adecuadas para
alcanzar con éxito los proyectos de los que son responsables (definir el
ámbito del proyecto, el plan de calidad, los riesgos, sus costes, etc.).
Aplicar
bien una metodología de
gestión de proyectos informáticos hace que la
empresa ahorre mucho dinero, debido a que genera productos o servicios de
mejor calidad, y que genere más ingresos, ya que puede poner en marcha
proyectos de una forma más adecuada con resultados sustanciales.
Objetivos
Trabajar
en equipo.
Capacidad para saber hablar en público.
Demostrar
conocimiento y comprensión de la evolución de la gestión de proyectos
informáticos (situación actual y tendencias futuras) para aplicar este
modelo a cualquier proyecto de este ámbito.
Conocer todo el ciclo
de vida de un proyecto informático para aplicarlo y para que el proyecto
sea exitoso.
Dirigir proyectos informáticos teniendo en cuenta la
tecnología y las personas, encontrando las metodologías de trabajo más
adecuadas para minimizar la resistencia al cambio por parte de las
personas participantes en el proyecto.
Planificar una gestión de
proyectos ajustada a la realidad teniendo en cuenta todas las variables
(gestión de riesgos, gestión de la calidad, gestión de las pruebas, etc.)
que intervienen en el marco de la ejecución de proyectos.