El niño, niña y adolescente en situación o riesgo de calle, probablemente provenga de familias disfuncionales -que representan modelos de relación negativos-, con necesidades básicas insatisfechas, procesos de socialización inadecuados, inadaptaciones al sistema, precoces experiencias traumáticas y actuales condiciones de riesgo.
En la calle aprende y/o refuerza conductas reñidas con las normas establecidas por la sociedad.
Sirva esta Guía de instrumento de orientación para el fomento de interacciones positivas entre educadores y niños, niñas y adolescentes que bajo un sistema valores y normas de convivencia estimulen la integración y el respeto por los derechos individuales y grupales. Motive al educador a que se encamine hacia el aprendizaje de habilidades útiles para su crecimiento personal, y a través de conductas resilientes, se constituya en MODELO REFERENCIAL POSITIVO que favorezca el desarrollo bio-psico-social saludable de aquellos niños, niñas y adolescentes que hoy son vulnerables al riesgo y la adversidad.
Sirva además de introducción a la adquisición de habilidades de resolución asertiva de los conflictos y preámbulo a la instalación de un programa de mediación entre pares –mediación escolar— con el fin de promover en nuestras nuevas generaciones, una cultura de paz social.