Las tecnologías actuales ofrecen un nuevo orden de símbolos que, aunque no son materiales, tienen una presencia que roza la tangibilidad. La realidad virtual, el modelaje por ordenador y los juegos de vídeo son ejemplos de ello y, a su vez, un reto para nuestras convenciones de ficción y realidad. Nos vemos abocados a hacer una revaloración de los símbolos de muchas disciplinas, especialmente en el ámbito de la arquitectura y el
diseño. A pesar del servicio que prestan al mundo material, estas disciplinas –especialmente la arquitectura– raramente entran en contacto con él. Los que las practican básicamente trabajan con símbolos (dibujos, modelos, especificaciones), que son el medio para transmitir sus intenciones a los fabricantes y a los clientes.
Con la llegada del diseño asistido por ordenador, estos símbolos, curiosamente, son más palpables y, a su vez, más abstractos. Más abstractos porque representan datos y más palpables porque hacen las veces de presentación. Los profesionales del diseño sacan un gran provecho de estos símbolos, ya que la cuasitangibilidad puede competir con el producto del diseñador. Paradójicamente, si los símbolos son tan "reales" como el producto, la fabricación resulta redundante.
Esta paradoja lleva a los diseñadores a redefinir los objetos y el espacio como entidades de información que están estrechamente relacionadas con nuestra existencia física. Esta valoración comprende las cosas que percibimos directamente o mediante las extremidades, así como aquellas que imaginamos o soñamos. Una revaloración permitirá que los diseñadores entiendan mejor sus disciplinas y los cambios que conllevan las herramientas que utilizan. Esta presentación trata de este análisis. En concreto, el autor presenta el concepto de cíbridos –híbridos del mundo físico y del ciberespacio– como entidades que no existirían sin la integración del nuevo orden de símbolos en la materialidad que quieren transmitir.
Fuente: http://www.uoc.edu