INTRODUCCIÓN
El proceso de evaluación no puede operar como un dispositivo que actúa sobre el escolar a través del cual se obtiene un resultado, sino como una relación humana que penetra en el proceso de construcción del resultado por medio del sujeto. La evaluación, además de ser un proceso objetivo orientado a diagnosticar el estado actual del estudiante en el dominio de conocimientos y de estimular nuevos momentos en su construcción, ha de perseguir el desarrollo integral de la persona y no quedar agotado en el momento del conocimiento. Como sistema de evaluación, contribuye decisivamente al desarrollo de la capacidad de evaluación del estudiante, quien debe ir aprendiendo a evaluar sus resultados y a evaluarse a sí mismo a medida que adquiere el conocimiento, lo que la literatura conoce como aprender a aprender.