- Según De Armas (1990), citado por Carrión (1999), el desarrollo vegetal se encuentra regulado por la acción de sustancias químicas que activan o reprimen determinados procesos fisiológicos, interactuando entre sí. Estas sustancias químicas constituyen las fitohormonas, que en la actualidad se definen como reguladores producidos por las plantas y que a bajas concentraciones regulan los procesos fisiológicos de éstas. Los brasinoesteroides entran en este tipo de sustancia y tienen una baja toxicidad vide post.
Las respuestas a los brasinoesteroides incluyen efectos sobre la elongación, la división celular, el desarrollo vascular y reproductivo, la polarización de la membrana la modulación del estrés. Según Sasse (1999), los estudios fisiológicos de los efectos inducidos por el tratamiento con brasinoesteroides tanto solos como con otros reguladores del crecimiento vegetal han sido informados frecuentemente (Clouse y Sasse 1998).
Por otro lado, al decir de autores como Cobiellas y de la Rosa (1993) las aplicaciones del humus por vía foliar puede incidir favorablemente en indicadores del crecimiento y rendimiento de diferentes hortalizas. Este producto favorece la formación de clorofila y mejora la resistencia en general. Es preventivo contra organismos nocivos.