No caben dudas de que la irrupción de Internet en las aulas, hacia fines de este milenio, está despertando, por lo menos, grandes expectativas en el sector educativo. Docentes de las más diversas áreas observan -no sin temor y curiosidad- cómo sus alumnos acceden desde sus casas o cibercafés a una voluminosa, rica y desordenada fuente de información y conocimiento con la soltura y la sencillez que le son propios a todos aquellos que han nacido en esta cultura de la imagen y la interactividad.
Fuente: http://www.educoas.org