A diferencia del resto de instrumentos, que tienen un timbre propio cuya esencia no puede modificarse sin afectar a la naturaleza del instrumento, los sintetizadores pretenden construir nuevos sonidos. Un
piano puede tocarse de diversas maneras, pero siempre sonará como un piano; los sintetizadores aspiran a crear su propio sonido, algo completamente original en el más amplio sentido de la palabra. Por hacer una comparación, podemos decir que el sonido de un piano es un rompecabezas ya montado que puede pintarse de mil colores, y el de un sintetizador es un rompecabezas que está por hacer.
Fuente: http://www.hispasonic.com