- Debido a las exigencias del mundo actual tales como la globalización, la apertura de mercados y las presiones ejercidas por los organismos internacionales en general en su afán de defender sus intereses. Se han suscitado una serie de fenómenos económico- sociales, que afectan directamente a los países en vía de desarrollo y a los cuales no hemos podido ser ajenos.
Uno de estos fenómenos es el relacionado con la imposición de estándares internacionales, que a pesar de no poseer la suficiente objetividad para ser aplicados en ciertos entornos (necesidades, alternativas, indicaciones precisas, etc.), deberán ser implementados, con el único objetivo de favorecer intereses particulares sustentados en la interacción entre los mercados.
El problema radica en que la implementación de los estándares ya no es voluntaria ahora tiene carácter de obligatoriedad fundamentada en la necesidad de participar en la economía global.
En nuestro país esta problemática se ha polarizado, entre quienes defienden la idea de que la única opción que nos queda es la adopción literal de los estándares de la cual uno de los más importantes representantes es el profesor Samuel Alberto Mantilla y en el otro extremo están los que se inclinan por la Armonización de los Estándares, cuyo principal representante es el profesor Harold Alvarez.
En este trabajo lo que se pretende es hacer un análisis comparativo de ambos puntos de vista llegando a la conclusión de lo que a nuestro parecer es lo mejor para el país, independiente de si es factible o no.