Lo que menos me ha gustado:
Falta terminar con un mensaje concreto que grafique en que manera un lector x puede poner en practica hoy la biofilosofía de Chardin.
Lo que más me ha gustado:
La claridad para unir ciencia y fe sin contradicciones, pese a los aparentes disimiles campos de acción de cada una.
Te prepara para:
a) Que se requiere una enorme dosis de amor a la humanidad-incluida ipso-facto-en el amor a Dios para tener-como la tuvo Chardin tanta claridad de vislumbrar el futuro.
b) Que de igual manera que la Iglesia Católica ha reconocido el aporte de Galileo a la humanidad (aunque se hubiera tardado quinientos años), se impone una rectificación de las acciones de exclusión de su pensamiento, pues aunque comprendo claramente que hay partes de él que se oponen a la forma en que vislumbramos nuestra relación con Dios y de Dios con nosotros, son pocos los esfuerzos bien concatenados que buscan una interrelación ciencia-fe que frene y supere la marcha ascendente del materialismo más desnaturalizador de la obra de Dios.
Conclusión:
Una famosa frase de Albert Einstein que traducida libremente expresa: " La ciencia sin la fe es ciega, la fe sin la ciencia es coja " aunque pudiera bien ser al contrario, explica la necesidad de que de frente al inmenso problema ecológico que esta atravesando el planeta Tierra ,unido al problema del profundo enraizamiento de nuevos valores nada solidarios y afincados todos ellos en el materialismo rampante, se requiere-como antes nunca - un dialogo en que participemos todos los que tenemos algo que aportar desde el ángulo del intelecto. Ello requiere,sin embargo, despojamiento- a priori- de prejuicios, a efecto de sintonizar nuestras mentes y espíritus en lo que nos une y no en lo que nos diferencia.
Con clara visión Chardin lo intuye cuando preconiza la eclosión de la "bioesfera" como una red invisible que une a la humanidad...y ya hay quienes han visto en el fenómeno de la aparición de Internet, justamente, esa materialización de la visión.
Antes de que entráramos en la llamada "onda de la información" que actualmente distingue el quehacer de grandes núcleos humanos en Occidente y en algunas regiones de Asia y África, el intercambio de información era mas lento y restringido a comunidades especializadas.
El hecho de que podamos asistir en "tiempo real" a acontecimientos que se producen en todas las latitudes del planeta , y aún en el Sistema Solar y en nuestro Universo local, es una muestra fehaciente de que al menos tecnológicamente la bioesfera esta lista para iniciar nuevos procesos de mejoramiento de la comunicación que debe ser el próximo paso del simple intercambio informacional.
Chardin tiene la virtud de haber señalado un norte al que debemos llegar los miembros de la humanidad ,si tan solo quienes manejan los hilos de los distintos poderes que controlan el quehacer humano, entienden que el fin no es matarnos unos a otros, sino justo convivir fraternalmente porque esa es la única forma racional de sobrevivencia,sin exclusiones. En otras palabras: carece de sentido que el ser humano se afane y ufane en seguir descubriendo cuerpos celestes que aspira a habitar alguna vez, si el planeta que le ha sido dado esta cada vez mas desordenado y depredado por carencia de poner juntos los ideales de la ciencia y los esfuerzos de la fe.
Quizá una vieja anécdota sirva para graficarnos la idea. Se dice que cuando Sócrates describía a su discípulo Glauco la forma de vida y la sociedad ideales en las que el creía, éste le dijo: “Sócrates: no creo que exista esa Ciudad de Dios en ningún lugar de la Tierra. Y el maestro le comentó: ...Exista o no tal ciudad en el cielo o exista alguna vez sobre la Tierra, el hombre sabio debe vivir según las costumbres de esa ciudad, sin tener nada que ver con otras; porque aspirando a vivir en la Ciudad de Dios, pondrá en orden su propia casa....”