La Teoría de la Comunicación está estableciéndose progresivamente como una
parcela de la ciencia que reclama para sí, desde la propia comunicación, el reconocimiento
de su estatuto y especificidad cognitiva. En ella, sin embargo, tenemos un claro ejemplo de
cómo las descripciones producidas por la ciencia involucran cada vez más un compromiso
con elementos disciplinares diversos, irreductibles unos a otros, que posibiliten la
reconstrucción coherente de una realidad concebida como resultado de múltiples variables
no susceptibles de ser contempladas por un único esquema de observación. La observación
del fenómeno de la comunicación involucra por igual estructuras de observación de
disciplinas relacionadas e incluso �ajenas� a lo que se pudiera considerar como �lo
comunicativo� y sin las cuales la complejidad de dicho fenómeno, tal y como lo
concebimos hoy en día, sería inaprensible.
Fuente: Comunidad emagister