- La conducta socialmente aceptada. Operacionalidad. El plano social. Comportamiento de la ética y el esfuerzo.
Este trabajo es una propuesta metódica que parte de considerar la ética como la conducta socialmente aceptada la cual reproduce los elementos culturales básicos que caracterizan una sociedad en particular en un momento histórico determinado. Pretendemos con este análisis contribuir a explicar la correspondencia existente entre los elementos macroeconómicos, políticos y culturales y el comportamiento individual e institucional, utilizando la ética como elemento explicativo de la perpetuación de la sociedad.
Este trabajo interpreta la economía y la política como el contexto que condiciona, expresa o tácitamente, al proceso educativo. Este abordaje permite conocer los límites en los que se desenvuelve la
educación, a fin de orientar su desempeño en el marco de los intereses que la condicionan, reduciendo así, los posibles conflictos interpretativos y la frustración originada por el desconocimiento de las causas.
La educación es una actividad de la sociedad con fines de socialización y capacitación de sus integrantes. La evolución social la convierte en una institución del Estado cuya expresión estructural, funcional y cognoscitiva, es producto de las relaciones de poder por la apropiación de los excedentes sociales de producción. La educación así concebida es el resultado tangible y concreto de la intención objetiva de los grupos de mayor influencia social. Nos preguntamos ¿Cómo estos intereses modelan la conducta de los individuos y de las instituciones? Pretendemos encontrar respuesta a esta interrogante, interpretando la ética como el mecanismo idóneo e instintivo que reproduce la conducta socialmente aceptada, moldeando un estereotipo social.