- La globalización y la crisis de lo popular. La crisis de un concepto. El problema de la representación.
Cuando a principios de este decenio el complacido orden capitalista mundial presencio hechos como el colapso de las burocracias comunistas y la exitosa intervención militar yanqui en Kuwait, sus gurues políticos e intelectuales del momento (Bush, Drucker, Fukuyama, etc) proclamaron con vehemencia "el fin de la
historia" y el advenimiento glorioso de la Globalización. Esta seria obra del arrollador progreso de la Ciencia y la Tecnología contemporáneas, así como del crecimiento irrefrenable de la economía y el bienestar colectivo en los tres grandes bloques económicos multinacionales (Norteamérica, la Comunidad Europea y Japón con sus dragones de Asia Oriental), generadores de prosperidad para aquellas naciones del Tercer Mundo y del difunto orbe soviético "capaces de visualizar y encarar con audacia las Megatendencias vigentes en el cambiante escenario planetario". Se anuncio solemnemente un Nuevo Orden Mundial, con los Estados Unidos como indiscutida Megapotencia político-militar, y la Organización de Naciones Unidas en plan de obediente instancia que oficializase como de "interés global" las medidas internacionales necesarias para imponer este flamante status-quo, con el conveniente aderezo de una fraseología grandilocuente sobre Democracia y
Derechos Humanos...