La hiedra común, Hedera Helix, es una de las pocas plantas originarias de Europa que puede cultivarse en interiores. Pertenece a la familia de las araliáceas. Sólo se conocen siete especies, de las que únicamente dos son las comúnmente empleadas como plantas de interior: H. Helix, con numerosas variedades, y H. Canariensis o hiedra canaria. Se utilizan tanto en formas colgantes como de plantas de mesa en macetas, así como de plantas de jardín.
La introducción de nuevas variedades de H. Helix es constante, mostrando variaciones en cuanto a tamaño de las hojas, su forma y el colorido. Así, se pueden encontrar desde variedades con hojas en forma de simple escudo a aquéllas con la hoja estrellada, variedades con la hoja completamente verde, otras variegadas e incluso con complejas mezclas de blanco, crema, gris, verde y amarillo. No obstante, las variedades más populares son "Chicago" y "Pittsburg", que presentan hojas vigorosas con cinco lóbulos completamente verdes. Todas pueden considerarse buenas plantas de interior y crecen bien en lugares oscuros, aunque si la oscuridad es excesiva pueden perder el color.
La hiedra canaria es la que presenta las hojas de mayor tamaño; la de hojas totalmente verdes no es popular, siendo la variedad más extendida la conocida como "Gloria de Marengo", de hojas variegadas.
La mayoría de las hiedras ramifican por sí mismas; si se elimina el ápice vegetativo, la planta produce de inmediato dos o tres nuevos más abajo en el tallo. Por tanto, una buena poda hace plantas compactas y espesas, quedando alargadas y desaliñadas si se dejan si podar.
Fuente: http://www.infoagro.com