Este es un ensayo al que le faltan elementos por a�adir en la
historia de comunicación y la historia de la intervención social (elementos que espero añadir lo más pronto posible), pero que hace un compendio claro de lo que ha significado la privatización de los medios de comunicación y las luchas sociales que genera. Enfatiza la postura polÃtica que debe adoptar un comunicador social en la coyuntura existente entre lo conveniente a las pretensiones de las élites, y lo que favorece al pueblo sin voz.