El tiempo en
economía se supone es una constante no sometida a variación. El tiempo en economía se trata convencionalmente como �exógeno� y �objetivo�.¿Es ello correcto?. Richard McKenzie (The Nature of Time in Economics, 1997) nos advierte sobre dicho problema y las consecuencias del mismo desde un punto de vista normativo, a pesar que la simplicidad que supone considerar el tiempo como una constante es de gran ayuda para el
análisis económico.
Fuente: http://selene.uab.es