Las superficies de hormigón
se alteran presentando anomalías
tales como: ataques superficiales
formándose oquedades e
irregularidades en el mismo, generación
de polvo, desprendimientos
de capas de contacto,
aumento de porosidad y consiguiente
perdida de impermeabilidad,
aparición de fisuras y grietas,
aparición de partículas sueltas
y eflorescencias, etc.
Fuente: http://www.alcion.es