Desde la perspectiva del bibliotecario, los problemas que afectan a la producción y distribución de contenidos digitales son tres. En primer lugar, el acceso a la información. Disponemos de una gran cantidad de información, pero no todo el mundo tiene las mismas posibilidades para acceder a ella. En este sentido, las bibliotecas públicas deben contribuir a garantizar un acceso igualitario a los contenidos digitales. En segundo lugar, la selección y evaluación de esta información.
La cantidad de información es tan grande que resulta difícil seleccionar aquello que nos interesa. En esta línea, están apareciendo portales especializados en áreas temáticas concretas que hacen una elección de los contenidos digitales. Y, en tercer lugar, la organización de los contenidos. Actualmente conviven una gran variedad de formatos, que sería preciso unificar con el fin de facilitar el intercambio de información. Se están haciendo los primeros pasos para solucionar este problema con el uso de los metadatos, que identifican los documentos digitales, o el formato XML, que les da una estructura.
En definitiva, tendríamos que poder catalogar los contenidos de Internet como si se tratara de una gran biblioteca.
Fuente: http://www.uoc.edu