En Cuba, la producción de derivados cárnicos ha estado durante mucho tiempo sometida a la
tensión generada por serias limitaciones en la disponibilidad de materia prima cárnica. En la
búsqueda de soluciones al problema, desde finales de la década de los 70 se puso en marcha una
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tendencia a potenciar el empleo de extensores cárnicos, a partir de trabajos experimentales del
Instituto de Investigaciones para la Industria Alimenticia (IIIA), con el apoyo de la Unión de
Empresas Cárnicas (UNICAR).
Fuente: http://www.fao.org