Introducción
Sus orígenes se encuentran en Europa y el Cercano Oriente. Las cruzadas no consiguieron tomar Tierra Santa, ya que no pudieron doblegar a los poderosos turcos seldjúcidas y a los árabes de Egipto.
Alrededor del año 1000, Constantinopla era el polo de prosperidad mundial. Tenía rutas, comercio, ejército regular. Junto con los territorios gobernados formaban el imperio Bizantino.
Campañas previas a cargo del emperador Basilio II Bulgaroktonos, habían reducido a sus enemigos cercanos. PEro, como en muchas evoluciones históricas, a la muerte de Basilio, la falta de conducción de sus sucesores permitió el resurgimiento la amenaza turca. Eran tribus nómades que abrazaban una religión, el Islam.