Es difícil para los niños mantenerse sin comer por largos períodos de tiempo. Esto es porque sus estómagos son pequeños y no pueden contener mucha comida. Comidas pequeñas, normalmente llamadas meriendas, pueden ayudar a disminuir el hambre de su niño. Cuando las meriendas son seleccionadas de un surtido de comidas nutritivas, éstas contribuyen con una variedad importante de nutrientes en la dieta de su niño.