El Leísmo en los medios de comunicación
En éste trabajo quiero reflejar el empleo incorrecto del leísmo en los medios de comunicación. Éste fenómeno se da no sólo en dichos medios, sino que también aparece en nuestra vida cotidiana, observándose particularmente en el lenguaje oral. Tal prevalencia en el lenguaje oral sobre el escrito obedece a que cuando hablamos lo importante es la instantaneidad de nuestra interacción, el mensaje que queremos expresar y no tanto la corrección del mismo (si tuviéramos que pensar mientras hablamos con alguien si es complemento directo o indirecto se resentiría la conversación, y en el mejor de los casos nuestro interlocutor perdería el interés en ella). El hecho de elegir éste tema para mi trabajo responde, en gran parte a mis orígenes. Mis padres son de un pueblo de la provincia de Segovia llamado Nava de la Asunción, Hace 30 años se vinieron a vivir a Marbella y nosotros, sus hijos, nacimos aquí pero quizá debido al aprendizaje por imitación hemos heredado inconscientemente su leísmo. Por ello y porque la gente digamos culta o preocupada por el buen uso de la lengua me suelen corregir he elegido este tema y no otro quizá más asequible para mi trabajo. Todos sabemos que la zona de Castilla León y Centro de España posee una marcada tendencia leísta; pero también sabemos que curiosamente Andalucía, tierra considerada en ocasiones como paradigma de un español incorrecto no incurre en ninguno de estos tres fenómenos del uso erróneo de nuestra lengua: el leísmo, el laísmo y el loísmo. En el trabajo voy a hablar de los orígenes de tales fenómenos, su definición, el leísmo y su existencia en zonas no leístas, una importante muestra de ejemplos de leísmo en los medios de comunicación y, para terminar una conclusión del trabajo.