- En los recientes estudios sobre el mito, los investigadores, al tratar del enfoque actual (« el mito hoy »), se han dado la tarea común de tomar el mito en serio y subrayar cómo es en el tiempo de entre las dos guerras mundiales cuando se transforma el horizonte de los estudios mitológicos, y es cuando se desarrolla una problemática nueva. De esta manera, los cambios se han operado en varias direcciones, desde perspectivas distintas, y siguiendo ángulos de tiro diferentes, a partir de disciplinas variadas :
psicología, sociología,
lingüística,
historia de las religiones,
filosofía del conocimiento. Así, se ha llegado a aceptar el mito como una dimensión irrecusable de la experiencia humana. Al igual, se ha sentido la necesidad de incorporarlo al saber antropológico.
Mireca Eliade, en su Mito y realidad, dice que el mito posee una doble función : ligado al rito, es un
relato etiológico que reactiva el enlace del tiempo histórico al tiempo primordial y a la narración paradigmática de los orígenes : es su función de instauración de una verdad etimológica ; ligado a la estructura del aparato psíquico, a la construcción de la representación para el individuo, pone en escena una proliferación de formas sobrenaturales donde se asegura la cohesión fanstamática, y aparece, según el autor rumano, como la « historia de actos de Seres Sobrenaturales ». Así, el mito, como el fantasma, tiene como función representar no solamente un contenido de una escena sino la manera en que ésta misma está producida...