Conocer de qué están hechos y cómo están construidos nos ayudará a comprender por qué fallan y a saber cómo detectarlos en su estado crítico de vejez o sequedad.
Básicamente, un capacitor, en su expresión más simple, está formado por dos placas metálicas conductoras de la
electricidad enfrentadas y separadas entre sí por una mínima distancia, y un dieléctrico, que se define como el material no conductor de la electricidad aire, mica, papel, aceite, cerámica, etc. que se encuentra entre dichas placas. La magnitud del valor de capacidad de un capacitor es directamente proporcional al área de sus placas e inversamente proporcional a la distancia que las separa....