Los celtas vivieron como prósperos ganaderos y agricultores. Adoraban a dioses moradores de bosques sagrados, pero en los sacrificios que ofrecían a estas divinidades inmolaban seres humanos. Admiraban la artesanía experta y las hazañas intelectuales, y al mismo tiempo eran ávidos cazadores y luchaban unos contra otros por un insulto -ferozmente, y a menudo por el simple placer del combate-.
Durante el período de su apogeo, los celtas influyeron profundamente en el desarrollo de la historia de Europa. Llevaron el conocimiento del hierro a la zona situada al norte de los Alpes y extendieron su uso a lo largo y ancho de sus dominios...