PresentaciónEste master oferta un programa de doble
formación especializada, por un lado la especialidad de psicofarmacología
dirigida principalmente a los psicólogos y médicos que están formándose en
el sistema P.I.R/M.I.R., aunque también está abierta a especialistas ya
formados en
psicología clínica o en
psiquiatría.
Por
otro lado, la especialidad en
drogodependencia es una especialidad pensada
para la formación de tantos tipos de profesionales como vertientes tiene
esa compleja enfermedad.
En ambas se pretende tener una buena red
asistencial para que las prácticas sean las mejores posibles, para lo cual
se cuenta con el apoyo del Ministerio de Sanidad y la Conserjería de
Sanidad, que cuenta con profesionales experimentados y acostumbrados a la
docencia.
Por último, se propone un doctorado en el que deberás hacer
estancias en laboratorios nacionales de reconocido prestigio. Para lo
cual, se cuenta con la participación 12 Universidades y el CSIC, en estas
Instituciones hay grupos de investigación en la que la mayoría de grupos
de investigación pertenecen a la red RTA, subvencionada por el Fondo de
Investigación Sanitaria (F.I.S.), en alguno de estos grupos podrás
realizar una estancia de dos meses que te permitirá conocer muy de cerca
el trabajo habitual y el tipo de temas científicos que tratan, así podrás
tomar una buena decisión para realizar tu tesis doctoral futura.
Para
ello, contamos con la subvención de 10 becas por el Plan Nacional sobre
Drogas para que a los mejores CV o aquellas personas en difícil situación
económica no le cueste la estancia durante ese tiempo en la localidad
donde resida el grupo de investigación elegido.
En suma, queremos
una formación multidisciplinar en temas altamente especializados, que
consideramos de gran utilidad social y profesional
Psicofarmacología:Es
una disciplina perteneciente a la Psicobiología y se ocupa del estudio de
la acción de los psicofármacos para conocer la relación existente entre la
función del sistema nervioso y el comportamiento. Estudia la acción del
psicofármaco para conocer y explicar el mecanismo de todos los aspectos
biológicos (bioquímicos, endocrinos, genéticos, inmunológicos,
neurobiológicos, evolutivos...) de la conducta y de aquellos estímulos
internos y externos que la condicionan y determinan. Al tiempo que permite
conocer y revertir las causas de la enfermedad mental.
Trata de
poner de manifiesto, la biología molecular y celular que subyace a la
conducta, así como el apropiado desarrollo de los psicofármacos dirigidos
al conocimiento de la conducta alterada para su aplicación experimental y
promover el conocimiento general y su eventual proyección clínica y
terapéutica.
En este sentido, el psicofármaco permite arrojar luz
sobre los procesos psicobiológicos que suponen afrontar la compresión de
las bases moleculares y celulares, a pesar de la enorme complejidad y
variedad de las funciones del tejido neuronal que comprende el conocer de
forma precisa cómo es el funcionamiento cerebral en la percepción, los
estados emocionales, etc. y el procesamiento cognitivo de la actividad
mental normal y en los trastornos patológicos.
La
Psicofarmacología es el puente ideal para actuar como intermediario entre
la Farmacología clásica y la
Psicología y su desarrollo está tan
estrechamente ligado al campo de la Neurociencia que su relación es
bilateral, dado que los conceptos fundamentales y las técnicas que se
aplican en ambos campos, tienen sus orígenes en el descubrimiento de
psicofármacos y en el conocimiento de los efectos sobre la función
cerebral.
Uno de los desafíos futuros para la Psicología será el
problema de la prescripción psicofarmacológica, que no sólo afecta a los
psicólogos implicados en las ciencias clínicas y servicios clínicos, sino
que concierne a toda la Psicología, a sus fundamentos básicos a los campos
aplicados y también afecta en la manera de debatirlo y resolverlo. En este
sentido, el debate sobre la prescripción trae a la Psicología la
ambigüedad que existe en la relación entre la ciencia y la práctica de la
psicología y su articulación, y remarca las diferencias en la manera de
comprender el conocimiento especializado y los fenómenos que definen la
especialidad. Trae implicaciones de lo que debemos saber y cómo aplicar
los conocimientos de neurociencia, psicología fisiológica,
neuropsicología, etcY además otros conocimientos especializados que se
acompañan en la Psicología; p.e. psicología clínica, social, evolutiva,
etc... Por lo tanto, la Psicología como tal, debe asumir en el futuro la
responsabilidad de resolver esta controversia.
Para analizar esta
cuestión, estableceremos los principales argumentos - científicos,
profesionales y de política sanitaria - en uno y otro sentido,
especialmente en el derecho de la prescripción; para que a continuación, a
lo largo de las futuras programaciones docentes podamos orientar la
conveniencia de establecer una serie de pasos que constituirán los
posibles niveles formativos, como pueden ser: La formación
psicofarmacológica básica en el psicólogo, en la expansión del papel
clínico del psicólogo como colaborador con otros profesionales de la salud
en el abordaje terapéutico con medicamentos; o como último paso, la
formación del psicólogo clínico para poseer la capacidad completa e
independiente de la prescripción facultativa.
Drogodependencias:La
drogodependencia constituye el principal problema para la salud pública en
los países desarrollados. El consumo de
drogas de abuso incide sobre toda
la población, y las ilegales tienen mayor prevalencia en la población más
joven, creando a todos ellos incapacidad y gran morbilidad para el
padecimiento de muy diversas patologías, entre las que se incluye la
neuropsiquiátrica; de la cual, se está todavía muy lejos de conocer qué
papel puede representar su causa o desarrollo.
La magnitud del
consumo problemático de drogas de abuso en España alcanza cifras
importantes a partir de los datos proporcionados por el Plan Nacional
sobre Drogas. De manera que el 7.6 % son consumidores de etanol de los
cuales más de la mitad (1,6 millones) cumplen criterios adictivos. El
consumo de tabaco produce 46.000 fallecimientos prematuros por
consecuencias directas de su consumo, generando gran cantidad de
trastornos pulmonares, cardiovasculares, etc. invalidantes, ello provoca
un elevado coste sanitario y social.
Actualmente, la adicción
a heroína está disminuyendo, pero la población morfinodependiente que
sigue tratamientos sustitutivos con opiáceos de semivida prolongada
sobrepasa los 90.000 y se sabe que entre el 20-30% de todos los
dependientes a opiáceos, están fuera del Sistema Nacional Sanitario que
incrementa la marginalidad, la delincuencia y focos importantes de
reservorio de enfermedades infectocontagiosas. Sin embargo, el consumo de
drogas de síntesis, cocaína y cannabis van levemente en ascenso entre la
población comprendida entre 14 a 18 años.
En todos los
países occidentales existen unas cifras de consumo muy semejantes a las
españolas, aunque tiene gran interés conocer pormenorizadamente las
peculiaridades propias de cada país, provocadas por factores geográficos,
sociales, culturales, temporales, etc., que determinará el grado y
especificidad de afrontamiento del problema orientando la política
autonómica o nacional.
El coste económico y social que representa
el consumo de las
drogas de abuso en estos países es muy elevado,
exigiendo una atención priorizada de recursos muy diversos y altamente
especializados.
En la Unión Europea existe un gran interés y
sensibilidad a los problemas derivados del tráfico y consumo de drogas,
creando organismos oficiales y favoreciendo el desarrollo de
organizaciones no gubernamentales para coordinar y optimizar aquellos
recursos necesarios que faciliten la flexibilidad y agilidad requeridas
que afronten todos y cada uno de los variados aspectos que configura el
citado fenómeno (expansión de enfermedades infecciosas, fomento de la
delincuencia, etc.).
Como estrategias para el estudio y afrontamiento
de este problema es la creación de centros y unidades multidisciplinares
por la dificultad y versatilidad de los factores que desarrollan y
fomentan la conducta adictiva
En España, en el ámbito
sociosanitario, existen numerosos grupos de investigadores y clínicos con
una gran calidad científica que se dedican al estudio o tratamiento de la
conducta adictiva, tanto en laboratorios nacionales como internacionales.
Con la creación de programas de formación especializadas de carácter
multidisciplinar y con participación variada de relevantes investigadores
de toda la geografía nacional, se favorecerá la coordinación y desarrollo
especializado de los citados grupos de investigación, mejora y
concentración de técnicas y métodos científicos, se incrementará el poder
de atracción de los citados equipos a muchos científicos españoles en el
extranjero altamente especializados, mejorará la formación especializada y
multidisciplinar de profesionales sociosanitarios, que desde lo molecular
a lo aplicado, fomenten una política educativa, preventiva, profesional y
científica española que favorezca una mayor cualificación en las
estrategias preventivas y terapéuticas.
Objetivos:
-
Alcanzar un grado de nivelación docente con profesionales de Ciencias
de la Salud
-
Comprender los términos del estudio de la conducta desde la
Psicobiología, así como las técnicas y métodos que caracterizan el
planteamiento de cómo es procesada la conducta por el sistema
nervioso.
-
Proporcionar al alumno la mayor carga de la terminología en la que se
basa su expresión científica y técnica permitiéndole de esta forma
entender la terminología de las Ciencias de la Salud.
-
Entender los aspectos farmacocinéticos y farmacodinámicos subyacentes
a los mecanismos de acción farmacológica.
-
Aprender los mecanismos de acción de los principales grupos de
psicofármacos.
-
Entender la relación entre la farmacología de las sinapsis y las
acciones terapéuticas, como también los posibles efectos secundarios
de los psicofármacos.
-
Conocer las diferentes opciones de tratamiento psicofarmacológico en
los principales trastornos mentales.
-
Ser capaz de un abordaje conjunto psicológico y psicofarmacológico en
las principales psicopatologías.
-
Comprender cómo actúan las sustancias de abuso y adquirir información
de las bases biológicas de la drogadicción. Adquirir información sobre
los fármacos más utilizados en la investigación en farmacología de la
conducta.
-
Proporcionar el conocimiento más actualizado en el área, que
posibilite un manejo seguro y eficiente de los psicofármacos en la
práctica clínica de los profesionales de la salud mental.
-
Aportar una estrategia de tratamiento lógica basada en los continuos
avances científicos, integrada con otras modalidades terapéuticas y
constatada con los ensayos clínicos y la práctica diaria.
-
Proporcionar conceptos básicos y terminología específica de la
Psicopatología.
-
Señalar las vías de conexión existentes entre los conocimientos
derivados de la Psicología (teorías, modelos y resultados) con la
Psicopatología.
-
Iniciar a los alumnos en el conocimiento de algunos cuadros clínicos
relevantes en la Psicología
-
Clínica.
-
Conocer los tipos principales de drogas de abuso y sus efectos
comportamentales.
-
Conocer los modelos preclínicos que permiten comprender y definir la
drogodependencia.
-
Caracterizar epidemiológicamente la conducta adictiva.
-
Conocer los trastornos neuropsicológicos y neuropsiquiátricos
derivados de la adicción.
-
Aprender los afrontamientos básicos para el manejo clínico del
paciente drogodependiente.