Los estudios africanos están en crecimiento global, a diferencia de lo que ha pasado con otros estudios del área. Las razones de este dinamismo se unen con las que han forzado la actual visibilidad de las sociedades subsaharianas con iniciativas tan influyentes como el Plan África o la creación de Casa África por el Ministerio de Asuntos Extranjeros. Esta presencia creciente de África genera una demanda social que se establece en un amplio espectro, desde profesionales y voluntarios de la cooperación hasta investigadores universitarios. La demanda se enfoca hacia un Máster porque lo que se reclama es un conocimiento de las sociedades africanas en su diversidad y en la actualidad, más allá de los estereotipos y los recetarios.
El objetivo del Máster es formar es formar profesionales e investigadores capacitados para detectar, analizar y, en su caso, dinamizar, los factores socioculturales, políticos, económicos e históricos, externos y, sobretodo internos, que intervienen en los procesos de desarrollo de las sociedades africanas, incluidas las comunidades de la diáspora tanto en África como en Europa.
Este conocimiento experto de las condiciones culturales del desarrollo desde una perspectiva histórica y dinámica ha estado ausente en la mayor parte de la experiencia de cooperación en África, inclusive entre los técnicos africanos, lo que explica en buena medida el fracaso reiterado de proyectos y programas de desarrollo. Esto justifica el doble perfil del Máster: profesional y de iniciación a la investigación avanzada de nivel académico.