La elaboración de vinos de
calidad implica partir de uvas de
composición adecuada para el
tipo de vino que se desee elaborar.
Por ello, los parámetros o índices
tradicionales de madurez
aplicados para determinar el momento
óptimo de vendimia, que
solo atendían a los contenidos
de azúcares y acidez, están cada
vez más obsoletos, siendo necesario
atender a la dotación o
contenidos de otros compuestos
directamente relacionados con la
calidad final de los vinos cómo
los compuestos fenólicos, los
aromas y sus precursores, etc.
Fuente: http://www.alcion.es